
En aquella época pocos niños eran los que podían salir a la calle, y aún menos solos, pero nuestro protagonista Igor, sí podía ya que su padre era militar, “un gran militar”
le decía su madre.
Realmente Igor se escapaba cuando su madre se encerraba en su cuarto, él no sabía qué
hacía allí, hasta que una tarde la escuchó sollozar, entonces lo comprendió pero ese es
un tema que trataremos luego.
Hacía ya tiempo que vivían en la capital de aquel país al que no queremos recordar,
estaban a gusto allí, hasta que un día se escuchó una noticia escalofriante para su
familia :
- Acaba de estallar la segunda guerra mundial, se les avisa a todos los militares activos por favor que acudan a la Central.
El padre de Igor tendría que partir.
El señor Ovspatrovich volvió después de unos días muy contento, aunque melancólico, anunciando que su superior había tenido un “accidente” y a él le habían dado el mejor cargo, entonces empezaron los problemas.
A partir de ese día a Igor continuamente le ordenaban dirigirse a su cuarto y desde él se escuchaban gritos y peleas. Más de una vez un amigo de su padre se lo tuvo que llevar de casa.
Igor era un niño muy inteligente y creativo e incluso se imaginaba que vivía aventuras
continuamente, cosa que su padre reprimía. Igor tenía seis años y entonces no lo comprendía pero ya habiendo cumplido los ocho, empezó a irse de casa cada vez que sus padres discutían o su madre se encerraba en aquel cuarto, el cuarto de la tristeza, de la soledad.
Cuando se iba de casa simplemente recorría las calles en busca de algún niño sin saber el peligro que corría.
Un día se encontró a una niña, una niña llamada Vanja, desde entonces nunca se separaron.
Vanja era una niña inteligente, creativa y también imaginaba que vivía aventuras continuamente, pero no había nadie que la reprimiera, ni siquiera nadie que le diera cariño, apoyo, e incluso comida; Vanja no tenía padres.
Poco después se anunciaba que la madre de Igor moría, no dijeron el motivo, pero él a pesar de su juventud sabía que era por malos tratos. Desde entonces Igor y Vanja se unieron todavía mucho más, pasaban los días, semanas, meses e incluso años y no se separaron.
Realmente del tema de cómo lo emprendió todo, él no quiere hablar, y yo realmente no quiero escribir, para él es un tema repugnante, y '' tabú ".
No había terminado todavía aquella historia de armas como decía Igor y ya se había quedado huérfano,a su padre le habían ''incrustado" una bala en el pecho, y él sin embargo no lloraba.
Al terminar aquella guerra terrible, una leyenda cuenta que se veían aún a dos niños muy unidos, unos caminando al lado del otro, cogidos de la mano con peligro o sin él nunca se separarían.
