lunes, 26 de octubre de 2009

una de las otras historias...


En aquella época pocos niños eran los que podían salir a la calle, y aún menos solos, pero nuestro protagonista Igor, sí podía ya que su padre era militar, “un gran militar”

le decía su madre.

Realmente Igor se escapaba cuando su madre se encerraba en su cuarto, él no sabía qué

hacía allí, hasta que una tarde la escuchó sollozar, entonces lo comprendió pero ese es

un tema que trataremos luego.

Hacía ya tiempo que vivían en la capital de aquel país al que no queremos recordar,

estaban a gusto allí, hasta que un día se escuchó una noticia escalofriante para su

familia :

- Acaba de estallar la segunda guerra mundial, se les avisa a todos los militares activos por favor que acudan a la Central.

El padre de Igor tendría que partir.

El señor Ovspatrovich volvió después de unos días muy contento, aunque melancólico, anunciando que su superior había tenido un “accidente” y a él le habían dado el mejor cargo, entonces empezaron los problemas.

A partir de ese día a Igor continuamente le ordenaban dirigirse a su cuarto y desde él se escuchaban gritos y peleas. Más de una vez un amigo de su padre se lo tuvo que llevar de casa.

Igor era un niño muy inteligente y creativo e incluso se imaginaba que vivía aventuras

continuamente, cosa que su padre reprimía. Igor tenía seis años y entonces no lo comprendía pero ya habiendo cumplido los ocho, empezó a irse de casa cada vez que sus padres discutían o su madre se encerraba en aquel cuarto, el cuarto de la tristeza, de la soledad.

Cuando se iba de casa simplemente recorría las calles en busca de algún niño sin saber el peligro que corría.

Un día se encontró a una niña, una niña llamada Vanja, desde entonces nunca se separaron.

Vanja era una niña inteligente, creativa y también imaginaba que vivía aventuras continuamente, pero no había nadie que la reprimiera, ni siquiera nadie que le diera cariño, apoyo, e incluso comida; Vanja no tenía padres.

Poco después se anunciaba que la madre de Igor moría, no dijeron el motivo, pero él a pesar de su juventud sabía que era por malos tratos. Desde entonces Igor y Vanja se unieron todavía mucho más, pasaban los días, semanas, meses e incluso años y no se separaron.


Realmente del tema de cómo lo emprendió todo, él no quiere hablar, y yo realmente no quiero escribir, para él es un tema repugnante, y '' tabú ".

No había terminado todavía aquella historia de armas como decía Igor y ya se había quedado huérfano,a su padre le habían ''incrustado" una bala en el pecho, y él sin embargo no lloraba.


Al terminar aquella guerra terrible, una leyenda cuenta que se veían aún a dos niños muy unidos, unos caminando al lado del otro, cogidos de la mano con peligro o sin él nunca se separarían.

domingo, 25 de octubre de 2009

Centrado en tu sueño


Aquella noche Daimiel había ido a escuchar un concierto de piano en su restaurante favorito con su hermana. En cuanto entró reconoció al pianista era un antiguo conocido, por este motivo tuvo que esconderse durante toda la velada, pero por supuesto no sin disfrutar nota a nota lo que escuchaba.
Al terminar el pianista, que ya lo había visto sin que él se diera cuenta le dijo:
- veo que no te va mal,¿por qué lo dejaste?
- él que sabía que ya no podría escapar le respondió, porque los amigos no mienten, además mi enfermedad iba a peor y no quería terminar en cama, prefiero dejar la vida tocando sin haber tocado antes a dejarla en cama.
Al día siguiente Daimiel en casa, no dejaba de pensar en lo absurdo de aquella conversación, sabía que las últimas palabras dichas eran una mentira.
Estaba sumido en el piano tocando improvisadamente sin parar, sin embargo no paraba de pensar en aquellas palabras.De repente paró y sintió el silencio y la tranquilidad de su casa , sólo se escuchaba a su gatito comiendo.
Cogió el teléfono y llamó a el pianista que la otra noche había escuchado, hablaron durante dos horas y quedaron en un acuerdo seguiría tocando para los niños pero, tendría Roger, (el otro pianista) que acompañarle en su última composición.
Después de esto Daimiel volvió a sentarse en su banqueta con su piano de cola.
Unos años después Roger y Daimiel tocaban en un auditorio una nueva composición, al menos Daimiel murió centrado en su sueño.

sábado, 24 de octubre de 2009

con qué empezar

El otro día, intentando escribir en casa, me pasó algo muy raro:
escribía porque tenía la cabeza llena de miles de ideas sin saber como organizar, pero estaba segura de que así lo lograría.
Poco después de encender el ordenador y empezar a escribir un poco escuché unos ruidos en el salón y me acerqué hasta allí, cuando llegué era mi mascota jugando. Al volver me encontré con que había escrito más de lo que pensaba, pero, ya no tenía ninguna idea.

Volví a escuchar los ruidos pero esta vez no hice caso, de repente se me borró todo lo que había escrito, tenía que volver a empezar pero después de lo ocurrido,

CON QUÉ EMPEZAR...